La Fe segura

La Fe segura

Para ser guiado al sendero recto, antes que nada, hay que tener fe. Si se cree que el único poseedor y creador de los cielos, de la tierra y de todo lo que hay entre ellos es Dios; si se tiene la certeza de que la única razón para existir en este mundo es la de ser siervo de Dios; si se busca obtener el contento de Dios a lo largo de la vida, Dios guía al sendero recto. La fe en Dios, en el otro mundo y en el Corán tiene que ser firme y cierta. Puede ser que algunos que dicen que son creyentes, alberguen dudas y cuando se juntan con los incrédulos sean influenciados por éstos, se muestren débiles o esgriman algún tipo de crítica a Dios y Su religión. Por el contrario, los guiados al sendero recto poseen una fe resuelta e inamovible:

“Y para que sepan quienes han recibido la Ciencia que esto (el Corán) es la Verdad venida de tu Señor, para que crean en ella y se humille ante ella su corazón. En verdad, Dios dirige a los creyentes a una vía recta.” (Corán, 22:54)